9.18.2006

 

METAFISICA Y ONTOLOGIA


V

Hay una confusión reinante entre qué es "ontología" y qué es "metafísica". Esta confusión podría parecer inocente, contingente, meramente terminológica, pero no lo es. Hay manuales de filosofía que las usan indistintamente, como si significaran lo mismo; como si "ontología" y "metafísica" fueran sinónimos. Hay que guardarnos de caer en esta falsa sinonimia. Entre "ontología" y "metafísica" hay una diferencia.

Una buena clave de entrada para entender esta diferencia es que históricamente el término "metafísica" apareció primero. Al término "metafísica" ya se le trata con desprecio desde su origen mismo. A Andrónico de Rodas (siglo I d.C.) se le atribuye haber ordenado las obras de Aristóteles y se dice que al colocar 14 de esos rollos (papiro), los ubicó después de los libros de la "Física" y, por ende, nos dice esta versión, a dicha parte de la obra de Aristóteles, donde nos habla él de los "principios" y "primeras causas" se le llamo "Metafísica", esto es, "después de la metafísica".

Esta versión de qué significa "metafísica" no deja de tener algo de falsa. Los griegos denominaban physis a lo que nosotros denominamos "naturaleza". Por physis entendían lo que se mueve, lo que tiene crecimiento, desarrollo. Desde el origen histórico de la filosofía, se busca comprender qué es lo que está más allá de physis, es decir, los sentidos nos arrojan la visión de un mundo que se mueve, en donde hay objetos separados unos de otros, en donde parece haber un espacio y un tiempo, y las cosas, además de múltiples y separadas entre sí, aparecen y desaparecen.

Pero tal realidad sensorial (physis) le parecía a los antiguos griegos como una apariencia bajo la cual había otra realidad más profunda. Con Parménides y Heráclito, con los llamados presocráticos en general y los siete sabios estamos en el terreno de una especulación que postula, en cada una de sus versiones, que hay que rebasar, ir más allá de la realidad sensorial, hay que repensar qué es, en realidad, physis.

Independientemente de la versión sobre Andrónico de Rodas y el significado de la palabra "metafísica", los fundadores de la filosofía andaban a la caza de una forma de pensar "más allá de physis", es decir, de una metafísica o transfísica. Una reflexión no del mundo fenoménico sino del mundo trans-fenoménico, meta-fenoménico. Esto es el significado hondo de "metafísica", una disciplina especulativa en búsqueda de lo que se esconde detrás del mundo físico construido por los sentidos.

Pero el problema del significado preciso de "metafísica" y su relación con el pensamiento aristotélico es problemático. Según la opinión de Nietzsche y Heidegger, por ejemplo, Sócrates, Platón y Aristóteles son parte de una decadencia del pensar griego. Hay mucho de cierto en esta afirmación. En Parménides, "pensar" era "pensar-al-Ser". Así Parménides dice que Pensar y Ser son lo mismo, son uno. "Pensar" significaba cobrar conciencia de que las cosas-del-mundo (los entes) en verdad son partes visibles del Ser. De esto se trata Parménides: esclarecer que el mundo es uno, eterno, inmóvil, continuo, ahora. El Ser parmenideo es ingénito, imperecedero, absoluto. El Ser, como se puede entender, para Parménides era lo contrario de physis.

¿Aristóteles comprendía esto? Al parecer, en la época de Aristóteles las ideas de Parménides ya eran poco comprendidas. El mismo Platón, en uno de sus diálogos, declara que ya no lo comprendía totalmente. Lo mismo, por cierto, ocurría con Heráclito, apodado el "oscuro". Así que Aristóteles tiene una relación ambivalente con el "Ser" y con la propia perspectiva "metafísica" que independientemente de la palabra era la perspectiva de Parménides y Heráclito.

La misma incertidumbre de ciertos conceptos del pensar griego se nota, por ejemplo, en que Aristóteles en su Metafísica incluye un diccionario de términos. Por este gesto podemos sospechar que buena parte de las ideas de los antiguos estaban ya descuidadas en el tiempo de Aristóteles y, por ende, éste tuvo que hacer un diccionario de ellas. Lo mismo sucede con su índice de pensadores, que él llama "físicos" —dejando claro, por cierto, lo insuficiente, según Aristóteles, de la perspectiva de la "Física"—, Aristóteles, pues, hizo un canon de pensadores. En ese canon, Tales, Parménides, Heráclito, Anaxágoras, Demócrito, Zenón y el resto de los llamados "presocráticos" son considerados pensadores físicos, es decir, visto con cierto desprecio, criticados por Aristóteles, porque según él, tales pensadores explican la realidad en términos derivados de physis (fuego, agua, viento, etcétera) en lugar de pensarle según conceptos abstractos, como "primeras causas".

Se puede ver que Aristóteles está en problemas. No comprende ya a los pensadores de unos pocos siglos detrás suyo. Sabe que los conceptos de éstos no han sido correctamente trasmitidos. Inclusive el propio Andrónico de Rodas que publicó sus obras decidió hacerlo en cierta violación del espíritu esotérico que estos rollos de Aristóteles tenían, pero tal era, aparentemente la crisis del conocimiento griego, tal la deficiencia de la trasmisión de la filosofía, que cada vez se volvía menos privada y se hacía más pública, más exotérica.

Otro de los problemas de Aristóteles es que no comprendía lo que querían decir los pensadores que él acusaba de ser "físicos". Precisamente por no comprenderlos es que los resume en un libro más bien breve de su Metafísica, simplificándolos. Mucha gente ha tomado las explicaciones de Aristóteles como si fueran una verdadera exposición, fidedigna, verdaderamente hermenéutica de las ideas de los "presocráticos". Pero hacer esto es absurdo. Es como si tomáramos como fieles, objetivas o verdaderas las versiones de los Padres de la Iglesia contra los gnósticos. O tomáramos las versiones negativas de Chuang Tzu contra sus adversarios Hui Shih o Yang Chu. El libro que Aristóteles les dedica a los presocráticos es más bien burdo, poco profundo, simplista, descontextualizador. Se trata del libro de un pensador que quería hacer Canon. Se trata de un libro de polémica. Por eso no debemos interpretar a los presocráticos a la luz de Aristóteles, porque Aristóteles es mal guía, es adversario de los "presocráticos".

De cualquier manera, notemos que la "metafísica", inclusive en Aristóteles sigue siendo una perspectiva deseable.

Aunque no con la fuerza que tenía en los pensadores griegos precedentes. Efectivamente, Aristóteles es ya producto del debilitamiento del pensar griego, es ya una canonización tardía.

¿Cuando surge entonces el concepto de ontología? El término apareció en Europa a principios del siglo XVII. No era un concepto utilizado por los griegos. Actualmente se le confunde con el concepto de metafísica. Hay que guardarnos de esta confusión. Hay una diferencia ideológica entre ambos términos.

Para entender su significado hay que remontarnos hacia lo que ocurría en la filosofía en esa época. Descartes es contemporáneo de la primera época de la ontología. La filosofía, en ese entonces, deseaba tener fundamentos análogos a los de la ciencia. Recordemos que el avance de la ciencia moderna, el respeto que adquirió en poco tiempo, fue una especie de trauma para los filósofos, que a pesar de llevar siglos, parecían enfrascados en discusiones vanas, que no presentaban ningún progreso.

La decisión de los filósofos fue asemejarse a la ciencia. Proponer formas de pensamiento parecidos a los procedimientos matemáticos. La filosofía dejó de anhelar ser revelación, para convertirse en método.

El problema central de la filosofía para mutar hacia una disciplina "moderna" o "científica" era, sin embargo, la herencia metafísica, es decir, su ocupación en un mundo más allá de lo físico. Pero fue más importante su deseo de parecer científica que su herencia antigua, y así, la metafísica y todo lo relacionada con ella, fue visto, por los filósofos modernos, como indeseable, el obstáculo que los separaba de ser científicos.

Pero si la filosofía no se ocupaba ya de lo meta o trans-físico, ¿de qué podía ocuparse? No podía ocuparse de los físico, porque de eso ya se ocupaban las ciencias naturales. Así que, en una especie de consenso epocal, los filósofos modernos, desde Descartes hasta Kant, decidieron seguir dos rutas hacia la pretendida "cientificidad". Por una parte, ocuparse del problema de cómo conocemos. Esta es la llamada "teoría del conocimiento" o "gnoseología" o "epistemología". Se trata de una disciplina moderna, que sustituye la dicotomía Ser-Ente —proveniente de la metafísica dualista— por la dicotomía Sujeto-Objeto —base del dualismo moderno—; por otro lado, se comenzó a perfilar una "ontología" como descripción de las características abstractas del Ente o Fenómeno.

La Ontología, pues, es una reedición de la Metafísica. Una versión recortada de ésta, preparada por los filósofos modernos. Todo lo que estudia la ontología lo estudiaba la metafísica. Pero no todo lo que estudia la metafísica, lo estudia en la modernidad la ontología. La ontología es una versión recortada de la metafísica. ¿Qué fue lo que se le recortó? Se le recortó la reflexión sobre y a partir de conceptos de lo ultra-sensorial, principalmente "Ser". Metafísica es pensar-al-Ser; Ontología, pensar-al-Ente.

Como podemos ver, la ontología y la metafísica son muy distintas. Confundirlas es tomar bando. Aceptar las premisas de los filósofos modernos, por encima de algunos filósofos antiguos. También podríamos decir que la ontología es el sector de la metafísica que los filósofos modernos decidieron salvar en una época de exigencias cientificistas. La ontología nació de una autocensura de la filosofía. La ontología es parte del positivismo antimetafísico de la modernidad.

Comments:
Buena sintesis!
felicidades!
 
Gracias!!
Quiero conocer un poco mas sobre ontologia y me encuentro con este blog.
Todavia no comienzo a leer pero parece estar completo.
Lo estudio y despues comento un poco mas!
 
Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?